Serie de diálogos sobre políticas de salud materna
MHTF, en sociedad con el Fondo de Población de las Nacionales Unidas (FPNU), está apoyando la serie de diálogos sobre políticas de salud materna del Centro Internacional Woodrow Wilson (WWIC, por sus siglas en inglés), en Washington, DC. La serie trata diferentes cuestiones nuevas y olvidadas de la salud materna, con un enfoque estratégico en los vínculos con otros sectores de desarrollo como el transporte, la igualdad de géneros, la religión y el desarrollo económico. Utilizando experiencias de todo el mundo, particularmente de expertos que trabajan en países en vías de desarrollo, la serie se realiza en Washington y se transmite en vivo por Internet. El público de estos diálogos en el Centro Internacional Woodrow Wilson generalmente está integrado por formuladores de políticas de nivel superior, empleados públicos del gobierno de los EE. UU. y cónsules extranjeros y de misiones emplazadas en Washington DC.
La serie incorporará diferentes herramientas multimedia y de gran alcance para comprometer y llegar a practicantes, formuladores de políticas, académicos y otro tipo de público en los Estados Unidos y el resto del mundo.
A continuación, se presenta una lista de los próximos programas y una lista de los programas pasados. Sin embargo, las fechas y horarios de los próximos programas dependen de la disponibilidad y confirmación de los presentadores. Visite regularmente los sitios web de WWIC y MHTF para enterarse de novedades y anuncios de fechas de eventos confirmados. Estos anuncios se publicarán solo con unas semanas de anticipación a cada programa.
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Según el Fondo de Población de las Nacionales Unidas (FPNU), en la actualidad, más personas viven en entornos urbanos que en rurales; y de acuerdo con las proyecciones, se calcula que el crecimiento poblacional urbano mundial será el doble para el año 2030. Los servicios del cuidado de la salud en muchas zonas urbanas no han mantenido el ritmo del rápido crecimiento poblacional y, a pesar de su relativa proximidad con los servicios en comparación con las zonas rurales, las mujeres que viven en los barrios marginales resultantes no tienen acceso necesariamente a un cuidado de salud materna de mayor calidad. En ciudades como Nairobi, las tasas de mortalidad materna en los barrios marginales urbanos son mayores que aquellas promedio del país. Controlar las necesidades de salud de los barrios marginales urbanos es un gran desafío, y estas poblaciones marginadas suelen quedarse afuera, ya que los investigadores, los donantes, las ONG y los gobiernos les prestan poca atención.
Anthony Kolb, asesor de salud urbana de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés), intercambió ideas acerca de los desafíos de realizar un seguimiento de los indicadores de salud en los barrios marginales urbanos y de cómo “la creación de mapas de barrios marginales” se podría utilizar para mejorar la salud materna. Catherine Kyobutungi, directora de los sistemas y desafíos de salud del Centro de Investigación de Salud y Población Africana (APHRC, por sus siglas en inglés) en Kenia, intercambió ideas acerca del estado de la salud materna en los establecimientos informales de Nairobi y compartió las lecciones que aprendió al trasladar la investigación en una medida política. Luc De Bernis, asesor superior en salud materna en África del Fondo de Población de las Nacionales Unidas (FPNU), intercambió ideas acerca de las intervenciones de planificación familiar que se usan para mejorar las tasas de mortalidad materna en los entornos informales.
“No podemos simplemente intentar hacer más de lo mismo... con las herramientas y las tecnologías disponibles en la actualidad”, dijo el Administrador de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional USAID, Rajiv Shah, en su reciente conferencia de salud mundial en los Institutos Nacionales de Salud. A fin de superar los desafíos de mejorar la salud materna e infantil, se deben desarrollar nuevas herramientas e innovaciones que complementen las intervenciones comprobadas y ofrecer soluciones a largo plazo. La exclusiva capacidad del sector privado de desarrollar y ampliar el alcance de las tecnologías brinda una importante oportunidad para la colaboración. El panel intercambiará ideas acerca de sus experiencias al trabajar en todos los sectores de desarrollo para crear y compartir la nutrición innovadora y las tecnologías de salud para las mujeres y los niños, y presentar recomendaciones para trabajar con el sector privado a fin de obtener mejores resultados.
Hugh Chang, director de iniciativas especiales en PATH, presentó ejemplos de la historia de 30 años de sociedad de PATH con el sector privado y abordó la eficacia de estas colaboraciones en la satisfacción de las necesidades de las madres y los niños. Laura McLaughlin, ingeniera ambiental de Cascade Designs, Inc., presentó una perspectiva del sector privado e intercambió ideas acerca de las oportunidades para la colaboración con las ONG y los gobiernos para mejorar la salud en los entornos de escasos recursos. Sandhya Rao, asesora superior del sector privado de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés), intercambió ideas acerca de las estrategias actuales del gobierno de los Estados Unidos para promover la innovación y la tecnología a fin de mejorar los resultados en la salud y la nutrición.
La nutrición materna generalmente se considera una estrategia clave para reducir la pobreza; sin embargo, la investigación demuestra que si las mujeres y los niños son los destinatarios centrales de los programas de intervención en nutrición, se obtienen importantes oportunidades para mejorar la supervivencia y el desarrollo económico. Se necesitará más investigación, financiamiento y coordinación estratégica para estimular las reformas a nivel nacional e internacional.
Amy Webb Girard, profesora auxiliar de la Universidad Emory, intercambió ideas sobre las necesidades nutricionales de las madres, como la anemia y suplementos de hierro, y abordó el tema de cómo se pueden salvar vidas si las madres y los niños son los destinatarios centrales de las intervenciones en nutrición. Doyin Oluwole, directora de Africa's Health en 2010, en la Academia para el Desarrollo Educativo, abordó la relación entre la nutrición y la pobreza, y las implicancias para la comunidad de desarrollo, lo que incluye de qué manera la desnutrición afecta los Objetivos de desarrollo del milenio.
Las hemorragias posparto, la eclampsia y los abortos inseguros son algunas de las principales causas de muerte materna en países en vías de desarrollo. Los insumos para la salud materna, como la oxitocina, el misoprostol, los aspiradores manuales y el sulfato de magnesio son herramientas esenciales necesarias para realizar intervenciones eficaces que aborden estos problemas. A fin de ampliar el acceso a estos artículos de salud materna, se necesita más investigación y coordinación para mejorar los mecanismos de la cadena de abastecimiento y la capacitación en cuidado de la salud.
Melodie Holden, presidenta de Venture Strategies Innovations, intercambió ideas sobre los insumos para la salud materna que están disponibles y compartió las lecciones aprendidas para distribuir estos insumos a los trabajadores del cuidado de la salud capacitados. Elizabeth Leahy Madsen, investigadora asociada superior de Population Action International, analizó los desafíos y las brechas relacionadas con el acceso en los mecanismos de la cadena de abastecimiento. El evento fue moderado por Julia Bunting, líder del equipo de SIDA y salud reproductiva del Department for International Development (DFID) y directora de Coalition, Reproductive Health Supplies Coalition.
En los países en vías de desarrollo, las mujeres con más necesidades son generalmente las más aisladas, pero las tecnologías de telefonía móvil e Internet emergen como una manera de cerrar esta brecha y mejorar la salud materna. Las tecnologías como los mensajes de texto les ofrecen a las madres, los trabajadores del cuidado de la salud y las instituciones información de último momento que es esencial para salvar vidas y construir capacidad local.
David Aylward, director ejecutivo de mHealth Alliance en la Fundación de las Naciones Unidas, explicó de qué manera la tecnología móvil y otras tecnologías emergentes, como los juegos digitales, pueden facilitar el flujo continuo de cuidados para la salud materna. Alain Labrique, profesor auxiliar de la Facultad de Salud Pública Bloomberg de la Universidad John Hopkins, presentó datos sobre el uso de teléfonos móviles en crisis obstétricas en zonas rurales de Bangladesh e intercambió ideas sobre las oportunidades, los desafíos y las prioridades para las intervenciones de mHealth en salud materna y neonatal en entornos con recursos limitados. Josh Nesbit, director ejecutivo de FrontlineSMS: Medic, intercambió ideas sobre el rol de las sociedades de colaboración y compartió desafíos y lecciones aprendidas para perfeccionar las tecnologías existentes.
Invertir en la salud de las mujeres y las niñas es una economía inteligente. Según el Fondo de Población de las Nacionales Unidas (FPNU), las mujeres contribuyen con la mayoría de las pequeñas empresas en los países en vías de desarrollo, y su trabajo no pago en las granjas y el hogar representa un tercio del PNB del mundo. La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés) estima que las muertes maternas y de recién nacidos le cuestan al mundo 15 mil millones de dólares en productividad perdida.
Mayra Buvinic, directora del sector del grupo de géneros y desarrollo del Banco Mundial, abordó el impacto económico de las muertes maternas y el rol de la educación y la igualdad de géneros en el desarrollo económico. La Dra. Nomonde Xundu, asistente de salud en la Embajada de Sudáfrica, en Washington DC, intercambió ideas sobre las implicancias de la salud materna para las políticas y compartió las lecciones aprendidas a partir del fortalecimiento de la situación económica de mujeres y niñas en Sudáfrica. Mary Ellen Stanton, asesora superior en salud materna de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés), presentó la política exterior y el caso económico de una mayor inversión en salud materna por parte de donantes.
El acceso a parteras capacitadas y la atención obstétrica de emergencia son soluciones clave para mejorar la mortalidad materna; sin embargo, los actuales sistemas de derivación de pacientes y la deficiente infraestructura de caminos demoran la provisión de cuidados eficaces. Se necesita más investigación, financiamiento, intercambio de conocimientos y coordinación entre los sectores privados y públicos para lograr que el transporte y la derivación de pacientes sean una prioridad de la salud mundial.
Víctor Conde Altamirano, administrador de las redes obstétricas de CARE-Bolivia, intercambió ideas sobre la forma en la que el transporte y los datos sobre la derivación de pacientes se incorporan en el sistema de salud de Bolivia para mejorar la salud materna. John Koku Awoonor-Williams, director regional del este de Ghana Health Service, abordó el tema de la utilización y el mantenimiento de ambulancias en las zonas rurales de Ghana. Subodh Satyawadi, director de operaciones de GVK Emergency Management Institute, intercambió ideas sobre las lecciones aprendidas y los desafíos enfrentados a través del sistema de llamadas "Emergency 108" de la India. Patricia Bailey, especialista en salud pública de Family Health International, identificó estrategias y recomendaciones en el taller del Centro Internacional Woodrow Wilson, en Washington DC.
Los países amenazados por conflictos se encuentran en la clasificación más baja en cuanto a indicadores de salud materna y del recién nacido, y cuentan con menos recursos para los servicios de salud reproductiva como planificación familiar y atención obstétrica de emergencia. Mejorar el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva en estados vulnerables puede representar un desafío para las creencias culturales y las relaciones entre géneros en un país. Los administradores de programas, los formuladores de políticas y los donantes pueden mitigar estas tensiones a través de enfoques que contemplen cuestiones culturales y una mayor participación de las mujeres en los esfuerzos de paz.
Nabila Zar Malick, directora de Rahnuma Family Planning Association of Pakistan, Karima Tunau, obstetra/ginecóloga, Usmanu Danpodiyo Hospital, Nigeria, y Grace Kodindo, obstetra/ginecóloga chadiana y profesora auxiliar de Población y salud familiar en la Universidad de Columbia, compartieron sus experiencias en relación con la implementación de servicios de planificación familiar en Pakistán, Nigeria y Chad, y abordaron las barreras culturales y financieras que debieron superar para aumentar las inversiones en salud materna y reproductiva en sus países. Sandra Krause, directora del programa de salud reproductiva de Women’s Refugee Commission, ofreció recomendaciones sobre cómo los formuladores de políticas pueden mejorar el acceso a servicios de salud reproductiva para las mujeres en entornos vulnerables.
El aumento de las inversiones para fortalecer los sistemas de salud requiere una mejor coordinación entre los donantes e investigación adicional para ayudar a guiar las decisiones con respecto a en qué ámbito tendrán mayor retorno las inversiones. La inclusión de indicadores clave de salud materna, como el acceso a la atención obstétrica de emergencia, es una estrategia importante para mejorar los sistemas de salud y fomenta la implementación de intervenciones basadas en las pruebas.
El evento contó con presentaciones e intercambios de ideas con Julio Frenk, decano de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard; Helen de Pinho, profesora auxiliar de Población clínica y salud familiar en la Universidad de Columbia; y Agnes Soucat, economista superior de salud y asesora principal para salud, nutrición y población en el Banco Mundial.
La Dra. Seble Frehywot, profesora e investigadora auxiliar de políticas de salud y salud mundial en la Universidad George Washington, abordó el tema de la motivación y los métodos para el intercambio de tareas. El Dr. Jeffrey Smith, director técnico regional para Asia en Jhpiego, compartió su experiencia de trabajo de campo en el desarrollo de planes de fuerza de trabajo para parteras y parteras tradicionales en Afganistán. Pape Gaye, presidente y director ejecutivo de IntraHealth, intercambió ideas sobre la importancia de la retención y otras estrategias a largo plazo en recursos humanos para la salud materna.
El Dr. Charles Kamenga, de Family Health International, destacó las numerosas razones para integrar servicios y sostuvo que los métodos anticonceptivos son "el secreto mejor guardado de la prevención del VIH". Demostró que proveer servicios de anticoncepción a mujeres con VIH que no desean quedar embarazadas puede prevenir miles de infecciones en niños. Michele Moloney Kitts, de la Oficina del Coordinador Mundial para el SIDA de los EE. UU., compartió sus ideas sobre las numerosas oportunidades para integrar servicios, como vincular servicios de planificación familiar con servicios de prevención de la transmisión del VIH de madre a hijo (PMTCT, por sus siglas en inglés), introducir atención obstétrica de emergencia y resucitación neonatal en el capacitación en PMTCT e incorporar pruebas de detección de cáncer de cuello uterino en los servicios de tratamiento para mujeres con VIH. También sugirió que la próxima Iniciativa de salud mundial del Presidente Barack Obama pondrá mayor énfasis en el VIH y el SIDA y en los servicios de salud materna y reproductiva. Harriet Birungi, del Consejo de Población, describió su investigación sobre niñas adolescentes con VIH en Kenia y Uganda. Destacó los hallazgos que muestran que muchas de estas adolescentes con VIH son sexualmente activas y la mayoría no usa métodos anticonceptivos; además, entre las que quedan embarazadas, muchas no reciben servicios de PMTCT. Integrar los servicios de tratamiento de VIH con los servicios de salud sexual y reproductiva para este grupo debería ser una prioridad dentro del programa. La investigación también muestra que las actitudes de los proveedores son una barrera, tal como lo es la creación de vínculos efectivos entre centros de VIH y SIDA y las clínicas de salud materna e infantil.